¿ASPIRINA PARA PREVENIR EL MELANOMA?

Hace pocos días, en una entrevista radiofónica, me preguntaron si la aspirina evitaba las quemaduras solares y favorecía el bronceado. No conocía estudios al respecto pero manifesté que por su efecto antiinflamatorio era factible que pudiera reducir la rojez y las molestias propias de una quemadura solar. En cualquier caso, no creo que la aspirina deba utilizarse de forma habitual con este fin.
La exposición solar progresiva y moderada acompañada del uso adecuado de protectores solares me parece la forma más razonable de adquirir un bronceado “saludable”. La quemadura solar debe ser evitada en cualquier caso, sin necesidad de recurrir a la aspirina para ello.

Reconozco que la pregunta generó en mí cierto interés por un tema al que hasta ahora no había prestado atención. ¿Seguimos descubriendo nuevas propiedades de la aspirina más de un siglo después de que Felix Hoffmann sintetizara este sorprendente fármaco? La respuesta es afirmativa. Ayer leí en el último número de la prestigiosa revista norteamericana Cancer un trabajo liderado por Jean Y. Tang, del Dpto. de Dermatología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Stanford, que sugiere un efecto preventivo de la ingesta regular de aspirina sobre la aparición de melanoma. La reducción del riesgo de melanoma observada en este trabajo alcanza el 30% en las personas que habían tomado regularmente aspirina durante 5 o más años. Por la tarde ya era fácil encontrar múltiples referencias al tema en Google. Cualquier avance en la prevención del melanoma es una gran noticia y ésta parece destinada a tener un importante impacto mediático.

Pero estos estudios hay que valorarlos con cautela. El trabajo al que me refiero se realiza sobre mujeres blancas postmenopáusicas de edad comprendida entre 50 y 79 años. No podemos extrapolar sin más estos resultados a varones o a personas más jóvenes. La edad y el sexo condicionan la epidemiología y el comportamiento del melanoma. Y como los propios autores indican en la discusión de este trabajo, en algunos otros estudios al respecto, con un diseño distinto, no se han observado resultados similares.

¿Hay que empezar a tomar aspirina para prevenir el melanoma? ¿Deben hacerlo al menos las personas de mayor riesgo, con antecedentes familiares o personales de melanoma? Creo que no. Es prematuro. Y la ingesta de aspirina sin adecuado control médico no está exenta de potenciales efectos secundarios. Pero sí parece que debemos prestar mucha atención al tema y es predecible que en un futuro inmediato se pongan en marcha estudios adicionales que nos permitan definir mejor la relación entre aspirina y melanoma, con énfasis en los grupos de mayor riesgo. Por ahora, lo más razonable es que estas personas sigan protegiéndose adecuadamente del sol, con énfasis en evitar quemaduras. Si además tienen muchos lunares o éstos son atípicos la mejor opción es su vigilancia con dermatoscopia digital. Si la aspirina en dosis bajas de forma prolongada confirmara su efecto protector en al menos algún subgrupo de estos pacientes estaríamos sin duda ante una gran noticia para la prevención del melanoma.


Comentarios

Entradas populares de este blog

TRATAMIENTO ADYUVANTE DEL MELANOMA (II): ¿QUÉ APORTA IPILIMUMAB?

MELANOMA Y EMBARAZO: TEMA EN ESTUDIO CON NOTICIAS TRANQUILIZADORAS