miércoles, 5 de junio de 2013

FOTOPROTECTORES TÓPICOS (II): LA IMPORTANCIA DE LA CANTIDAD

La imagen que ilustra este post da una idea muy clara de la eficacia de los protectores solares actuales y de las consecuencias negativas de su uso inadecuado. En este ejemplo, una persona acude a la playa sola y aplica la crema en su espalda allí donde llega fácilmente con la mano, en la zona lumbar, dejando la zona dorsal sin protección. El resultado tras una exposición solar prolongada es de eritema intenso en la zona no protegida mientras la zona lumbar protegida se mantiene indemne. Esta imagen refleja con claridad que los fotoprotectores solares actualmente disponibles bien utilizados cumplen uno de sus principales objetivos: evitan la quemadura solar, lo que a medio y largo plazo debe traducirse en un menor riesgo de padecer melanoma.
 
Pero no debemos confiarnos en exceso y para ello es muy importante que entendamos el valor “real” y tan sólo “orientativo” del índice de protección frente a la radiación solar ultravioleta B (UVB) que marca el producto. Retomando el ejemplo que yo mencionaba en mi post anterior, si una persona de piel clara se pone a tomar el sol a las 11 de la mañana y aguanta hasta 10 minutos sin quemarse, utilizando un protector solar con índice 50 debería aguantar hasta 500 minutos sin quemarse (algo más de 8 horas). La experiencia nos indica que este cálculo teórico no se cumple en la realidad, y mucho antes de esas 8 horas al sol ya nos habríamos quemado. ¿Por qué falla este cálculo? ¿Por qué no podemos extrapolar de forma matemática el índice de protección al tiempo adicional que podríamos tomar el sol sin quemarnos? Hay 3 razones para ello, la última de las cuales es sin duda la más importante:
 
1. La energía solar que penetra en nuestra piel no es uniforme a lo largo del día, y aunque para nosotros es más intuitivo traducir el índice de protección como “tiempo adicional al sol sin quemadura”, es más exacto hablar de “dosis adicional de radiación ultravioleta B sin quemadura”. Conforme nos acercamos al mediodía la cantidad de energía que la radiación solar deposita en nuestra piel es mayor y por tanto el tiempo para que nuestra piel se queme “corre más deprisa”. Si alguien aguanta hasta 10 minutos al sol sin quemadura a las 11 de la mañana no aguantará con un índice de protección 10 hasta 100 minutos sin quemadura alrededor de las 14 o 15 horas, mucho antes se habrá quemado, porque a esa hora la dosis de radiación que recibe nuestra piel por minuto es superior que a media mañana.
 
2. La mayoría de los fotoprotectores tópicos contienen agentes químicos que impiden la penetración de la luz ultravioleta en nuestra piel con gran eficacia pero según interaccionan con la radiación ultravioleta modifican su estructura y van perdiendo su efecto protector. De forma que según pasa el tiempo éste cada vez “corre más deprisa”, o lo que es lo mismo, según pasa el tiempo en nuestra piel penetra más cantidad de energía lumínica por minuto. Por ello se aconseja repetir la aplicación del protector solar cada 1 a 2 horas, si queremos mantener una eficacia suficiente a lo largo de todo el tiempo en situaciones de exposición solar prolongada.
 
3. Los dos factores antes mencionados condicionan que el índice de protección solar real en nuestra piel sea algo inferior al que marca el producto. Pero la razón principal para que el índice de protección real sea habitualmente “muy inferior” al que marca el producto reside en nuestra mano…en la cantidad de producto que nos aplicamos. El factor de protección que marcan los envases se calcula actualmente de una forma estandarizada para una cantidad de 2 mg/cm2. La superficie de piel a proteger en un adulto en bañador puede superar 1 m2, lo que significa que para usar esa cantidad deberíamos aplicar unos 20 a 25 ml de producto cada vez cuando queramos proteger todo el cuerpo. Muchos envases contienen 200 ml. Aplicando el protector dos veces al día en todo el cuerpo no debería de durarnos el envase más de 4 a 5 días, y a una familia de cuatro miembros no le llegaría apenas para 2 días. La realidad (creo que casi todos estaremos de acuerdo) no es así: el envase del fotoprotector suele tardar mucho más en vaciarse…porque estamos aplicando una cantidad muy inferior a 2 mg/cm2 en nuestra piel…como consecuencia, el índice de protección REAL en nuestra piel queda muy lejos del que marca el envase.
 
¿Es grave este problema? Miremos de nuevo la foto que encabeza este post. La zona no protegida está quemada y la zona protegida está indemne aunque seguro que recibió una cantidad de protector muy inferior a esos 2 mg/cm2 ideales. En realidad el problema no es grave siempre que sepamos interpretar el significado del índice de protección y entendamos que su valor no es absoluto sino relativo y orientativo, y que está muy condicionado por la cantidad de producto que nos aplicamos cada vez.
 
¿Qué consecuencias tiene todo ello para un uso racional y seguro de los fotoprotectores tópicos? Lo veremos en el siguiente post.
 

5 comentarios:

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  2. Lucía, muchas gracias por tu comentario e interés. Este post estaba centrado en algunos aspectos del uso de fotoprotetores, algo que como tú bien sabes e indicas puede contribuir a prevenir el daño del sol excesivo en nuestra piel, y los dermatólogos debemos contribuir a concienciar a la gente sobre su buen uso. La regla ABCDE tiene un importantísimo papel en el diagnóstico precoz de melanoma, sobre todo en labores de autovigilancia y en campañas de cribado. A ella me referí en el post que inauguró este blog (Nadie debería morir de melanoma) y a ella me referiré seguro en otros posts. Cualquier persona interesada puede encontrar ilustraciones al respecto en www.aedv.es/euromelanoma.

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  3. Marta10/7/13

    Fantástico post!! Doctor, que opina usted sobre los protectores solares que están comercializando ahora que activan la melanina? cree que podrían llegar a alterar los melanocitos y causar a la larga más despigmentaciones, manchas o problemas en la piel o cree que es una buena opción para los que se quieran poner morenos y no tengan que estar tanto tiempo expuestos al sol? Muchísimas gracias por todo.

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  4. Gracias por tu comentario, Marta. La pregunta que formulas es muy interesante pero la respuesta no es sencilla. Una de las líneas de trabajo en fotoprotección ha consistido en desarrollar productos que estimulen directamente la síntesis de melanina sin exponerse al sol. Esto permitiría logar un "bronceado seguro" y a la vez aumentaría las defensas de nuestra piel frente al sol. Pero el uso de alguno de estos productos (en concreto, análogos de la alfa-MSH, como el melanotan-I y -II, ha provocado en algunas personas cambios en sus lunares, aumento en el número de lunares, e incluso se ha descrito algún caso de melanoma desarrollado durante su uso. La activación de los melanocitos para que produzcan más melanina puede activar en algunos casos su capacidad proliferativa. Hay que ser cautos. Pienso que son necesarios estudios adicionales sobre la eficacia y seguridad de estos productos.

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  5. Marta24/7/13

    Muchísimas gracias doctor por su respuesta! Creo que ahora están de moda este tipo de productos, tanto a nivel oral, en cápsulas que prometen activar el bronceado, como a nivel tópico, en cremas o fotoprotectores,que activan la melanina y puedes broncearte antes en mucho menos tiempo. Se está viendo en muchos blogs de chicas muy seguidas en las redes sociales, que aconsejan esos productos "milagro" que crean un bronceado expectacular. Creo que las marcas deberían informar también de esas contraindicaciones y si a largo plazo podrían perjudicar. Son productos muy "golosos" sobre todo para la gente joven que no vé esos riesgos y solo piensan en ponerse super morenos en verano. GRACIAS!!!

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