SILDENAFILO (VIAGRA®) Y MELANOMA: UNA ASOCIACIÓN INQUIETANTE QUE REQUIERE MÁS ESTUDIOS

En cerca del 50% de melanomas existe una mutación en el oncogén BRAF. Algunos fármacos inhibidores del gen BRAF mutado logran aumentar la supervivencia de pacientes con melanoma diseminado, pero muy pocos se curan finalmente por la aparición de resistencias a estos fármacos en las células tumorales. Por ello se sigue investigando activamente sobre cómo actúa este gen y cómo sortear la aparición de resistencias a sus inhibidores.

En este contexto habría que situar un trabajo experimental publicado por Imanol Arozarena y colaboradores en la prestigiosa revista Cancer Cell en 2011, donde mostraban que uno de los mecanismos que pone en marcha el gen BRAF mutado en los melanocitos tumorales es la inhibición de la fosfodiesterasa 5A (PDE5A). Además esta inhibición aumenta la invasividad de las células tumorales y en un modelo experimental de melanoma en ratones se asocia a más capacidad de formar metástasis pulmonares. El interés práctico de este excelente trabajo fuera del marco de la investigación básica sobre melanoma sería aún limitado si no fuera porque actualmente se usan para el tratamiento de la disfunción eréctil y de la hipertensión arterial pulmonar un grupo de fármacos cuyo mecanismo de acción es precisamente la inhibición de la mencionada fosfodiesterasa PDE5A.
El más popular de éstos fármacos es el sildenafilo (Viagra®). Pertenecen también a este grupo el vardenafilo (Levitra®) y tadalafilo (Cialis®).

Ya en 2011 un grupo de expertos en melanoma encabezados por David E. Fisher se preguntaban en un trabajo publicado en la revista Pigment Cell and Melanoma Research sobre la repercusión clínica que podrían tener estas observaciones experimentales en células de melanoma. El consumo de fármacos inhibidores de PDE5A, ¿podría incrementar el riesgo de padecer melanoma?, y ¿podría hacer que si se padece melanoma éste tuviese un curso más agresivo? Son preguntas inquietantes para las que aún no hay una respuesta definitiva, pero hay datos adicionales muy recientes que obligan a ver el tema con cautela.

En el último número (junio 2014) de la también prestigiosa revista JAMA Internal Medicine, Li y colaboradores, del Dpto. de Epidemiología de la Universidad de Indiana, publican los resultados de un trabajo realizado sobre algo más de 25.000 varones, en el que encuentran que el uso de sildenafilo (Viagra®) duplicaba el riesgo de desarrollar melanoma, sin afectar al riesgo de desarrollar otros tumores de piel. No siempre los resultados iniciales de los estudios experimentales o de laboratorio tienen repercusión clínica, para bien o para mal según los casos. Pero en este caso parece que los resultados experimentales publicados en 2011 por el grupo de Arozarena sí la tienen.

¿Hay motivos para cambiar las pautas de uso clínico actual de estos fármacos? Es prematuro, como señala en un comentario también incluido en este número de JAMA Internal Medicine la prestigiosa dermatóloga norteamericana June. K. Robinson. De momento se precisan estudios adicionales para confirmar esta posible relación y extenderlos también a Cialis® y Levitra®, evaluando con meticulosidad la posible relación con la duración del tratamiento, las dosis empleadas y la frecuencia de uso del fármaco (algo en este caso dificultado por la variabilidad previsible entre diferentes usuarios). Y el tema hay que verlo en perspectiva y sin sensacionalismo ni alarmismo injustificado. La incidencia de melanoma en nuestro medio se sitúa en torno a 10 casos nuevos por 100.000 habitantes y año. Duplicar el riesgo en los usuarios de estos medicamentos supondría esperar 20 casos nuevos de melanoma por cada 100.000 usuarios y año, es decir, la inmensa mayoría de los usuarios de estos medicamentos nunca desarrollarán melanoma. Pero si se confirma que el riesgo en cualquier caso aumenta, sí debería advertirse de ello a todos los usuarios y hacer énfasis en quienes ya tienen por otros motivos más riesgo de melanoma (antecedentes de quemaduras solares múltiples, muchos lunares y/o lunares atípicos, antecedentes personales o familiares de melanoma), para que su vigilancia sea más estricta. La dermatoscopia digital es de utilidad obvia en este contexto.

Como acertadamente señala June K. Robinson, los varones mayores de 60 años (donde la disfunción eréctil puede ser más prevalente) constituyen un grupo de especial riesgo para desarrollar melanoma, que éste se diagnostique tarde y que su pronóstico sea peor. Hay muchos factores que pueden contribuir a explicar estos hechos. El uso de Viagra® y otros fármacos inhibidores de la fosfodiesterasa PDE5A podrían contribuir en cierta medida a ello. Pero afortunadamente con adecuada información y educación sanitaria y con buena vigilancia de los lunares en los pacientes de mayor riesgo esto puede ser fácilmente contrarrestado, sin privar a los usuarios de los beneficios de estos fármacos.


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