VUELTA DE VACACIONES: ¿ALGÚN LUNAR "ABCDE"?

A pesar de los avances más recientes, el melanoma diagnosticado tarde sigue siendo una enfermedad compleja y muy difícil de tratar. Sin embargo, cuando se diagnostica precozmente su manejo es sencillo y la curación se obtiene en un porcentaje muy elevado de casos. 

La mayoría de los melanomas se originan en nuestra piel y son lesiones pigmentadas, y por ello llamativas ante nuestros ojos.
El pigmento es melanina, y su tonalidad oscila entre el marrón claro y el negro, aunque dependiendo de la profundidad de la melanina pueden verse también tonos azulados, y dependiendo de la presencia de vasos sanguíneos en el tumor y de áreas de involución, regresión y fibrosis se pueden apreciar tonos rojizos, sonrosados, grisáceos o blanquecinos. Todo esto es muy evidente en muchos grandes melanomas a simple vista, y en pequeños melanomas cuando los miramos con dermatoscopia (nuestro objetivo debe ser "cazar" estos pequeños melanomas antes de que sean muy evidentes a simple vista, y más peligrosos).


El melanoma, en teoría, nos lo pone fácil. Muchos casos se pueden diagnosticar simplemente mirando con cuidado y meticulosidad nuestra piel, algo imposible para los tumores viscerales internos. Pero diagnosticado tarde, el melanoma es a menudo más agresivo que esos otros tumores internos.

Para favorecer el diagnóstico precoz del melanoma surgió la regla ABCD en 1985, posteriormente ampliada añadiéndole una "E". En la página web de la Skin Cancer Foundation podemos encontrar información y ejemplos al respecto. La regla ABCDE está pensada para que examinemos nuestros lunares en busca de alguno sospechoso. Consideramos sospechoso a un lunar con:

A: asimetría.
B: borde irregular.
C: coloración heterogénea o muy oscura.
D: diámetro igual o superior a 6 mm.
E: evolución, cambios en un lunar.

Las vacaciones de verano a menudo han supuesto pasar buena parte del tiempo con amplias zonas de nuestra piel expuestas ante nuestros ojos y los de nuestros familiares y amigos. No es infrecuente que a algunos pacientes con melanoma se les haya diagnosticado el tumor a raíz del comentario de algún familiar o algún amigo al que algún lunar le llamó la atención por su aspecto "raro" o "feo", a menudo en la línea de lo indicado por la regla ABCDE. En algunos estudios epidemiológicos estos melanomas de "diagnóstico estival" tienen mejor pronóstico que los que se diagnostican en invierno, quizás porque en invierno no es tan fácil que alguien nos advierta sobre el aspecto "raro" de un lunar, y los propios pacientes tardan más en reconocerlo si no está en una zona muy visible.

La vuelta de vacaciones es un buen momento para recapacitar sobre si alguno de nuestros lunares le ha parecido "raro" a alguno de nuestros familiares o amigos, y para hacerse un sencillo autoexamen en busca de algún lunar que cumpla la regla ABCDE. Si en personas con pocos lunares aparece alguno así, se debe consultar al dermatólogo sin mucha demora.

¿Y en personas con muchos lunares? En estos casos hay algunos lunares atípicos benignos que pueden cumplir la regla ABCDE y el tema se complica. Pienso que en estos casos es preferible poner en manos de un especialista el control regular de nuestros lunares, y este control será más preciso si se apoya en la vigilancia con fotografías panorámicas y de dermatoscopia de los lunares (dermatoscopia digital). No siempre resulta sencillo el diagnóstico precoz del melanoma, pero en la mayoría de los casos sí lo es, si se actúa con rigor a la vez que con sentido común, aplicando la tecnología disponible.


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