¿HAY OPCIONES REALES DE CURACIÓN A LARGO PLAZO DE LAS METÁSTASIS DE MELANOMA CON INMUNOTERAPIA?

Tradicionalmente hemos considerado al melanoma con metástasis viscerales o diseminadas como un tumor casi incurable, con supervivencias a largo plazo inferiores al 10%. El panorama ha empezado a cambiar en los últimos 5 años, con la introducción de dos nuevas modalidades de tratamiento: los inhibidores dirigidos a vías de señalización celular activadas por genes mutados en melanoma, y los anticuerpos inmunomoduladores que aumentan nuestras defensas frente al melanoma.

Los fármacos dirigidos hacia genes mutados en melanoma han mostrado una elevada capacidad para destruir metástasis con rapidez, lo que es muy bueno para los pacientes a corto plazo (con respuestas en torno al 50%-60% de casos tratados), pero aparecen resistencias a medio plazo con frecuencia, así que muchos de estos pacientes no logran curarse, reaparecen las metástasis y sucumben finalmente ante su melanoma.

La otra nueva modalidad terapéutica son los anticuerpos inmunomoduladores destinados a potenciar nuestras defensas anti-melanoma. El primer fármaco de este grupo autorizado para su uso clínico en humanos se llama ipilimumab. Ya me he referido al mismo en posts previos en este blog. El pasado 10 de junio se publicó en Journal of Clinical Oncology una interesantísima revisión acerca de los resultados a medio y largo plazo observados sobre los 1.861 pacientes que participaron en los primeros ensayos clínicos en fase II y III con este fármaco.

Un primer dato problemático: La supervivencia media en estos pacientes fue tan sólo de 11.4 meses. Quien piense que con estos fármacos estamos cerca de resolver el problema clínico del melanoma diseminado es, ciertamente, muy ingenuo. Sólo el diagnóstico precoz del melanoma, antes de que haya producido metástasis, garantiza altas tasas de supervivencia.

Pero sí hay un dato en este estudio muy positivo: un 22% del total de los pacientes se mantienen vivos a los 3 años. Puede parecernos poco...pero no lo es para un paciente que esté entre los vivos. Y lo más importante: la curva de supervivencia tiende a estabilizarse a partir del tercer año. Con los tratamientos que teníamos antes el porcentaje de pacientes vivos seguía cayendo en los años siguientes. Con ipilimumab se estabiliza a partir del tercer año, lo que indica que en un número significativo de pacientes se logra una remisión muy duradera de la enfermedad, con opción real de curación a largo plazo.

Como se indica en un editorial también publicado en Journal of Clinical Oncology y firmado por Antoni Ribas (Universidad de California en Los Ángeles) y Keith T. Flaherty (Hospital General de Massachusetts), dos de los mayores expertos en tratamiento de melanoma a nivel mundial, estamos muy lejos aún de la meta de poder curar a la mayoría de nuestros pacientes con melanoma diseminado, pero sí podemos ofrecer a día de hoy la esperanza de curación a largo plazo para algunos de ellos. Ipilimumab es uno de los actores protagonistas de este esperanzador cambio en el complejo panorama del tratamiento de las metástasis de melanoma.


Comentarios

Entradas populares de este blog

MELANOMA Y EMBARAZO: TEMA EN ESTUDIO CON NOTICIAS TRANQUILIZADORAS

LUNARES Y EMBARAZO: QUÉ VIGILAR Y CÓMO HACERLO