lunes, 31 de agosto de 2015

VUELTA DE VACACIONES: ¿ALGÚN LUNAR ABCDE?

Muchos estudios epidemiológicos señalan un incremento en el diagnóstico de melanoma coincidiendo con el periodo estival o poco después del mismo. Algunos podrían pensar que pueda deberse al exceso de sol tomado durante el verano, pero los efectos del sol en relación con el melanoma se ven a largo plazo. Un melanoma no es la consecuencia del sol del último verano...sino del sol de los últimos 20 o 30 veranos. Y cuando diagnosticamos un melanoma en la piel de nuestros pacientes es fácil que lleve muchos meses ahí, creciendo poco a poco, incluso varios años...salvo cuando el diagnóstico es muy precoz.

La razón por la que en la época estival o poco después de ella se diagnostican más melanomas hay que buscarla, simplemente, en que nuestra piel en estas fechas está más expuesta ante nuestros ojos y ante los ojos de los que nos rodean. La espalda es la zona donde el melanoma es más frecuente. No es raro que un paciente acuda al dermatólogo tras escuchar comentarios del tipo "¿algún médico te ha visto esta mancha?" o "este lunar tiene un aspecto que no me gusta", provenientes del familiar o del amigo que extendía la crema solar sobre su espalda...Esos comentarios, a veces, salvan una vida.

Ese "aspecto que no me gusta" en un lunar se ha intentado sistematizar a través de la regla ABCDE, que señala como sospechoso a un lunar si cumple alguno de los siguientes criterios (a más criterios que cumpla, mayor la sospecha):

-Asimetría.

-Borde irregular.

-Coloración variada en diferentes zonas, o muy oscura.

-Diámetro mayor de 6 milímetros.

-Evolución (crecimiento o cambios no esperables en un lunar).

La regla ABCDE tiene sus virtudes y sus limitaciones y su ámbito de aplicación genera cierta controversia. Lo comentaré en el siguiente post. Pero lo cierto es que si de manera muy obvia apreciamos en nuestra piel un lunar con rasgos ABCDE debemos acudir al dermatólogo y que él valore ese lunar. 

La mayoría de las veces resultará ser una "falsa alarma", simplemente un lunar atípico (que probablemente convenga vigilar pero que en ese momento no sea necesario extirpar) u otra lesión pigmentada benigna de otra naturaleza, por ejemplo una queratosis seborreica. Sin embargo, en algunas ocasiones esa lesión pigmentada "rara" podría ser un melanoma incipiente, y su diagnóstico precoz puede salvarnos la vida.


2 comentarios:

  1. Anónimo4/9/15

    Hola doctor queria preguntar acerca de los lunates esta comprobado que los lunares son tumores benignos q no se ttansformaron a malignos porque la senescencia celular actua protegiendo lad celulas evitando que se sigan multiplicando y quedan las celulad vivas pero sin posibilidafes de seguir dividiendose por eso la mayoria de los lunares son estables mi pregunta es en petsonas que tienen muchos lunares que ocurre con la piel sana que limita con las lesiones porque he leído q las celulas senescentes podrian liberar sustancias que tendrian un efecto nocivo sobre la piel sana por lo tanto a mas cantidad de lunares mas deterioro , ud puede comentarme algo al respecto por su basta experiencia con personas con muchos lunares y seguramente cin pacientes ya de edad avanzada si ha podido comprobar alguna disfuncion con respecto a la piel sana o algun riesgo extra, impecable su blog y disculpe la molestia de mi consulta

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    1. La senescencia celular es un fenómeno biológico muy interesante, y que efectivamente puede jugar un papel dual en relación con el cáncer, protegiéndonos de él o favoreciendo su aparición según el contexto biológico y el tipo celular en que ocurre el fenómeno, y según el estímulo que lleva a las células a entrar en senescencia. En los lunares se supone que el estrés oncogénico, capitaneado por mutaciones en el gen BRAF, es uno de los impulsores de que los melanocitos entren en senescencia, y en este caso el efecto sería protector, limitando el crecimiento de los lunares y evitando que la mayoría de ellos acaben en melanoma. No conozco ningún dato que indique que la entrada de los lunares en senescencia afecte negativamente a la piel que los rodea, aunque es cierto que en determinados modelos experimentales algunas células senescentes pueden liberar sustancias con efecto proinflamatorio y protumoral. Con los conocimientos disponibles no creo que esto sea aplicable a la mayoría de los lunares. Incluso hay investigadores que cuestionan el papel de la senescencia en la biología de la mayoría de lunares, no todos los datos experimentales iniciales se reproducen al estudiar lunares fuera de esas condiciones experimentales, y otros mecanismos podrían contribuir a explicar el crecimiento autolimitado de la mayoría de nuestros lunares. A menudo en medicina se especula demasiado partiendo de datos procedentes de modelos experimentales muy concretos y poco extrapolables al organismo humano en condiciones no experimentales.

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