QUIMIOTERAPIA COMBINANDO INHIBIDORES DE BRAF Y MEK EN MELANOMA DISEMINADO

En mi anterior post comentaba la revolución terapéutica que han supuesto algunos agentes inmunopotenciadores en el tratamiento del melanoma, y cómo la tendencia actual se dirige a estudiar combinaciones de los mismos para mejorar su eficacia. Algo similar ha ocurrido con la quimioterapia del melanoma diseminado en los casos con mutaciones en el gen BRAF (un 50-60% de casos, con mayor frecuencia en los localizados en zonas de exposición solar intermitente como la espalda).

En un primer momento (hace ahora algo más de 10 años) se desarrollaron dos inhibidores del gen BRAF mutado, vemurafenib y dabrafenib, con resultados muy impactantes a corto plazo, pues se observaban respuestas positivas en cerca del 70% de los pacientes tratados, con remisión aparentemente completa en bastantes de ellos. Revolucionario en relación a lo observado con la quimioterapia clásica basada en la dacarbacina. Pero pronto se observó que estas respuestas solían ser de corta duración. Algunas células residuales del melanoma desarrollan fácilmente resistencias a estos fármacos. Vuelven a proliferar y forman nuevas metástasis en los pacientes. La supervivencia media de los pacientes tratados sólo con inhibidores de BRAF no superaba los dos años.

En la vía de señalización del gen BRAF hay otra proteína, MEK, también susceptible de ser inhibida con fármacos como trametinib y cobimetinib. Rápidamente se pensó en combinar inhibidores de BRAF y MEK para aumentar su eficacia y reducir o retrasar la aparición de resistencias. Además, los inhibidores de MEK reducen uno de los efectos secundarios “paradójicos” de los inhibidores de BRAF: la inducción de tumores de piel sin mutaciones en el gen BRAF.

¿Cuál es la eficacia a largo plazo de la combinación de inhibidores de BRAF y MEK en melanoma diseminado? Lo vamos conociendo poco a poco porque estos tratamientos se han empezado a aplicar en los pacientes en años recientes. Por eso es muy interesante un estudio recientemente publicado en European Journal of Cancer, que ofrece los resultados a 3 años vista observados en varios ensayos clínicos en fase 3 con la combinación de dabrafenib más trametinib. Los pacientes en los que su melanoma no ha progresado suponen el 23%, cifra ciertamente no muy elevada, pero muy superior a lo que se observaba con las formas previas de quimioterapia. Y los pacientes vivos a los 3 años suponen el 44%, aunque bastantes de ellos sobreviven luchando aún con sus metástasis.

La revolución inicial producida a principios de esta década por los inhibidores de BRAF y MEK en el tratamiento del melanoma con mutaciones en BRAF ha venido seguida por la combinación de estos tratamientos para ganar eficacia y reducir parte de su toxicidad, aun reconociendo que la aparición de resistencias a estos tratamientos sigue limitando su eficacia a largo plazo. Pero para los pacientes con melanomas mutados en BRAF suponen una alternativa inicial que les ofrece expectativas de supervivencia algo superior al 40% a los 3 años, y que puede dar paso a tratamiento con inmunoterapia si aparecen resistencias y el melanoma progresa.

Aunque estamos aún lejos de poder curar a la mayoría de pacientes con melanoma diseminado (de ahí la enorme importancia de su diagnóstico precoz, cuando el riesgo de diseminación es muy bajo), esta situación ya no supone una amenaza vital e inexorable a corto plazo para la mayoría de los pacientes, como ocurría hace tan sólo una década. Y la evolución y mejora de estos tratamientos continúa de forma activa.

www.clinicadermatologicainternacional.com

Comentarios

Entradas populares de este blog

LUNAR O MELANOMA: ¿QUÉ OCURRE CUANDO LO QUE BUSCAN PACIENTES Y EPIDEMIÓLOGOS NO COINCIDE?

TENER MUCHOS LUNARES SERÍA UNA VENTAJA SI ADEMÁS DESARROLLAS UN MELANOMA

CAMBIOS EN LA ESTADIFICACIÓN Y MANEJO DE LOS MELANOMAS FINOS (I): LA CLASIFICACIÓN AJCC