AUTOVIGILANCIA DE LOS LUNARES: ¿ACONSEJABLE Y ÚTIL?


En el post anterior comentaba las recientes recomendaciones sobre consejos médicos en relación con la protección solar efectuadas por el panel de expertos norteamericanos de la US Preventive Services Task Force (USPSTF). En este post comento su valoración sobre los consejos de autovigilancia dirigidos a las personas con mayor riesgo de cáncer de piel, con énfasis en las personas con muchos lunares y mayor riesgo de melanoma. Esta evaluación está recogida en un trabajo publicado en JAMA en marzo pasado, y sus recomendaciones finales aparecen resumidas en la Página para Pacientes  de JAMA.

La USPSTF se plantea acerca de la autovigilancia tres cuestiones básicas: ¿Los consejos médicos al respecto resultan útiles para promoverla? ¿Efectuarla facilita el diagnóstico precoz del melanoma y de otras formas de cáncer de piel? ¿La autovigilancia se asocia a algunos efectos no deseados? Lo primero que deja claro el informe de la USPSTF es que los estudios al respecto son en general de muy baja calidad, por lo que sólo puede incluir en su evaluación a una minoría de los mismos.

En adultos sí parece que los consejos médicos al respecto promueven de forma moderada una mayor autovigilancia de los lunares. Lamentablemente los estudios disponibles no permiten contestar con el nivel de evidencia que exige la USPSTF a las otras dos preguntas. No hay datos que avalen que la autovigilancia contribuya a reducir la incidencia y mortalidad del melanoma. Y no hay datos que nos permitan negar posibles efectos secundarios, como ansiedad en los pacientes y generar un mayor número de biopsias y cicatrices innecesarias, con ocasionales complicaciones de dichas intervenciones.

La ausencia de evidencia no es evidencia de la ausencia, ya lo comentaba en mi post anterior. La autovigilancia de los lunares podría tener algunos efectos positivos que los estudios al respecto no han logrado aún demostrar con el nivel de evidencia que la USPSTF exige para trasladarlo a sus recomendaciones. Este tipo de estudios exigen una logística muy compleja, incluyendo a un número muy elevado de pacientes que deberían ser monitorizados durante un periodo muy prolongado de tiempo (en melanoma, más de una década si se quieren demostrar diferencias claramente significativas entre los grupos estudiados) y admiten muchos sesgos. Los epidemiólogos y expertos en Salud Pública lo tienen muy difícil en este campo y así lo reflejan las conclusiones de la USPSTF, que nos pueden parecer en cierta medida decepcionantes.

En mi opinión personal, descargar en el paciente la responsabilidad de vigilarse a sí mismo cuando se tienen muchos lunares o estos son atípicos me parece inadecuado y creo que eso ciertamente puede generar ansiedad en muchos pacientes. En este punto estoy en parte en línea con lo indicado por la USPSTF. Sin embargo, sí creo que la autovigilancia siguiendo unas directrices sencillas y adecuadas al respecto puede facilitar el diagnóstico precoz de algunos melanomas, como apoyo a un programa de seguimiento dermatológico periódico que será más exhaustivo y preciso si se efectúa con dermatoscopia digital. Y esta vigilancia con dermatoscopia digital puede ayudarnos a evitar muchas extirpaciones innecesarias. A menudo les digo a mis pacientes que ellos sólo deben de ocuparse de hacer lo que nosotros les indicamos que hagan en relación con sus lunares, y que los que debemos preocuparnos por ellos somos nosotros, los dermatólogos encargados de su seguimiento.

A todos mis pacientes les entrego en la primera consulta varias hojas informativas, una de ellas conteniendo algunos consejos básicos sobreautovigilancia de sus lunares. No para que se los miren obsesivamente cada pocas semanas. Hay que huir de eso. Pero sí para que tengan claro en qué circunstancias deberían de adelantar su revisión de forma rápida si detectan de forma muy obvia algo anómalo que les llama la atención en algún lunar. Creo que un autoexamen sencillo cada 3-4 meses puede ser suficiente, si contamos además con una revisión dermatológica exhaustiva anual.


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