LA EXPOSICIÓN SOLAR MEJORA EL RENDIMIENTO INTELECTUAL…EN LOS RATONES


Como dermatólogo estoy en la obligación de prevenir a mis pacientes y lectores sobre los riesgos de la exposición solar excesiva o inadecuada. Más aún porque me dedico a la prevención del cáncer depiel, sobre todo del melanoma. Pero eso no implica demonizar al sol. A un traumatólogo deportivo no se le ocurriría, por ejemplo, prohibir el fútbol o el esquí por mucho que atienda lesiones de rodilla causadas por esos deportes. Porque la práctica de esos deportes puede ser divertida y sana, aunque tenga sus riesgos. Con el sol, en parte, pasa lo mismo.

A la hora de recomendar o no un cierto grado de exposición solar no debemos hacerlo solo pensando en sus perjuicios para la piel, que los tiene. Hay que pensar también en los beneficios para nuestra salud en general, que también los tiene. Y, sorprendentemente, algunos de estos beneficios tienen que ver con nuestro cerebro. Ya hice mención hace tiempo en un post en este blog de la relación que establece nuestra piel con nuestro cerebro a través de la producción de opiáceos endógenos en respuesta a la exposición solar. Esto justifica una sensación placentera en muchas personas al tomar el sol (que en casos extremos podría generar una conducta adictiva, que ya no es deseable). Por otra parte, la luz solar tiene un reconocido efecto antidepresivo y en países nórdicos la “helioterapia” forma parte del arsenal terapéutico frente a la depresión.

Al hilo de todo esto me ha llamado la atención un estudio publicado recientemente en la prestigiosa revista Cell que supone una vuelta de tuerca más en la evaluación de los posibles beneficios de la luz solar sobre nuestro cerebro y nuestra mente. En este trabajo, realizado con ratones, se demuestra que la luz ultravioleta aumenta en la piel la producción de ácido urocáinico (algo que ya se sabía y que está implicado en sus propiedades inmunomoduladoras), éste pasa a la sangre y llega al cerebro atravesando la barrera hematoencefálica, y en el cerebro es metabolizado hacia glutamato a través de una vía metabólica descubierta en este trabajo. Allí se comporta como un neurotransmisor, particularmente en la corteza motora y en el hipocampo. Tanto la exposición a la luz ultravioleta como la administración de ácido urocáinico modifican positivamente la capacidad de reconocer objetos y el aprendizaje motor…en los ratones.

Por supuesto, este estudio no asegura que en los seres humanos ocurra lo mismo. Pero es razonable que en parte sea así. No sería por ello raro que a algunas personas la exposición solar les mejore sutilmente su rendimiento cognitivo y les ayude a “recargar las pilas”. El ser humano, como especie, surgió y evolucionó en ambientes africanos eminentemente soleados. La piel clara, de hecho, es una adaptación provocada por la necesidad de aprovechar mejor los beneficios de la radiación solar en los ambientes menos soleados. Estos beneficios incluyen la síntesis de vitamina D, la producción de opiáceos endógenos y quizás ahora debamos añadir a la lista la síntesis de ácido urocáinico en nuestra piel y su transformación en glutamato en algunas de nuestras neuronas.

Obviamente no todo son beneficios. También hay riesgos, el cáncer de piel entre ellos, que los dermatólogos debemos intentar prevenir y cuando sea necesario tratar. Pero no debemos olvidar los efectos globalmente beneficiosos para nuestra salud que puede tener una exposición solar moderada y ¡sin quemaduras solares!

Aunque usted no sea un ratón, si llegado a la playa y cómodamente tumbado al sol (y sombra) de media mañana o media tarde recuerda de repente el título de aquella novela o de aquel ensayo que tanto le apetecía leer…, y se lo baja a su “ebook” y comienza a leerlo…, y disfruta con ello…, es posible, aunque sólo sea una hipótesis, que el ácido urocáinico que el sol produce en su piel tenga algo que ver en todo ello. Porque es verdad, usted no es un ratón, pero sus antepasados biológicos más lejanos en el reino de los mamíferos, que ya correteaban entre las inmensas huellas de los dinosaurios, si no lo eran al menos se parecían mucho a Mickey Mouse.

Comentarios

Entradas populares de este blog

LUNAR O MELANOMA: ¿QUÉ OCURRE CUANDO LO QUE BUSCAN PACIENTES Y EPIDEMIÓLOGOS NO COINCIDE?

TENER MUCHOS LUNARES SERÍA UNA VENTAJA SI ADEMÁS DESARROLLAS UN MELANOMA