VACACIONES A TIRO: ¡NO TE QUEMES CON EL SOL!


Se acercan las vacaciones de Semana Santa, un periodo que para muchos supone recuperar por unos días el contacto con la playa o la montaña y con actividades lúdicas o deportivas al aire libre, si el tiempo lo permite. En este año, esas fechas van a ser plenamente primaverales, por lo que muchas personas se dispondrán a relanzar su “amistosa relación” anual con el sol. ¿O no tan amistosa?
¿Es malo que nos dé algo de sol? Para las personas con enfermedades dermatológicas que cursan con fotosensibilidad, la respuesta es sí. Tienen un problema. Y las personas con alto riesgo de padecer cáncer de piel deben también ver el tema con cautela. Pero para la mayoría de la población, sin fotosensibilidad ni riesgo elevado de cáncer de piel, algo de sol no es necesariamente peligroso para su piel y puede tener beneficios para su salud. Como el buen vino y el jamón ibérico de bellota, cardiosaludables, pero sin abusar.

Sin embargo, hay algo que en los estudios epidemiológicos al respecto sistemáticamente aparece como factor de riesgo conocido y evitable para padecer melanoma, incluso entre las personas que no se consideran a priori de alto riesgo: las quemaduras solares. Y en primavera, con la piel más clara, es más fácil descuidarse “involuntariamente” y quemarse. A veces, simplemente, porque con temperaturas aún no tan elevadas como en verano, el sol apetece más y se aguanta mejor, aunque pueda quemar igual.

En este sentido, me ha llamado la atención un estudio epidemiológico recientemente publicado en el Journal of the American Academy of Dermatology,  que muestra que el porcentaje de personas que reconocía haberse quemado en el último año apenas había variado comparando cifras de 2005, 2010 y 2015. En torno a un 35% de las personas encuestadas reconocieron haberse quemado en el último año, sin diferencias significativas a lo largo del tiempo. Es decir, prácticamente un tercio de la población evaluada reconocía quemaduras solares, sin mejorar apenas esta cifra con el paso de los años, a pesar de la teórica mayor información al respecto con el paso del tiempo y de la disponibilidad de cremas de protección solar de eficacia creciente y de uso más agradable y adaptado a diferentes tipos de piel. 

Algo falla, mientras la incidencia de melanoma no para de aumentar.

Es verdad, se acercan las vacaciones. Disfrútalas si puedes, sin huir del sol. Pero…¡no te quemes con el sol!. Las cremas solares actuales de calidad son una excelente opción para disfrutar de multitud de actividades al aire libre evitando el riesgo de las quemaduras solares. Sin olvidar otras opciones de protección solar (ropa, gorra o sombrero, gafas de sol, búsqueda de la sombra). Todo ello dependiendo del entorno en que nos encontremos, de las actividades que hagamos y de la hora del día en que las hagamos. Con sentido común, y con algo de ciencia médica de por medio.


Comentarios

Entradas populares de este blog

LUNAR O MELANOMA: ¿QUÉ OCURRE CUANDO LO QUE BUSCAN PACIENTES Y EPIDEMIÓLOGOS NO COINCIDE?

TENER MUCHOS LUNARES SERÍA UNA VENTAJA SI ADEMÁS DESARROLLAS UN MELANOMA