VUELTA DE VACACIONES: BUEN MOMENTO PARA VALORAR ALGÚN LUNAR ABCDE


Durante el verano nuestra piel ha estado más expuesta al sol. Pero no sólo al sol. También ha estado más expuesta a nuestra vista y a la de los que nos rodean, familiares y amigos, y especialmente a la de aquellas personas que nos hayan ayudado a ponernos la crema de protección solar, especialmente en la espalda (conviene recordar que la localización más frecuente del melanoma es la espalda en los varones y la espalda y las piernas en las mujeres). Así que no es infrecuente que a nosotros mismos o a alguna de nuestras personas más cercanas algún lunar le haya podido parecer raro o llamativo durante el verano, y nos hayan dicho: “ese lunar no me gusta, ¿te lo ha visto un dermatólogo?” Ese comentario, a veces, salva una vida, al facilitar el diagnóstico precoz de un melanoma.

Ese "aspecto que no me gusta" en un lunar se ha intentado sistematizar a través de la regla ABCDE, que señala como sospechoso a un lunar si cumple alguno de los siguientes criterios (a más criterios que cumpla, mayor la sospecha, y generalmente, “menos nos gusta” ese lunar):
-Asimetría.
-Borde irregular.
-Coloración variada en diferentes zonas, o muy oscura.
-Diámetro mayor de 6 milímetros.
-Evolución (crecimiento o cambios no esperables en un lunar).

La regla ABCDE tiene sus virtudes y sus limitaciones y su ámbito de aplicación genera cierta controversia. Pero lo cierto es que si de manera muy obvia apreciamos en nuestra piel un lunar con rasgos ABCDE debemos acudir al dermatólogo y que él valore ese lunar.

La mayoría de las veces resultará ser una "falsa alarma", simplemente un lunar atípico (que probablemente convenga vigilar pero que en ese momento no sea necesario extirpar) u otra lesión pigmentada benigna de otra naturaleza, por ejemplo una queratosis seborreica. Sin embargo, en algunas ocasiones esa lesión pigmentada "rara" podría ser un melanoma incipiente, y su diagnóstico precoz puede salvarnos la vida.

En mi criterio, la regla ABCDE es poco práctica para personas con muchos lunares, especialmente si estos son atípicos, ya que genera muchos falsos positivos (muchas lesiones que a simple vista se parecen a un melanoma incipiente), lo que puede generar mucha ansiedad en estas personas. En este caso creo que es preferible que sea un dermatólogo el que se responsabilice de la evaluación y seguimiento de esos lunares atípicos, preferentemente con dermatoscopia digital, y haciendo énfasis en la “E”, es decir, en los cambios estructurales en dichos lunares . Con dermatoscopia digital apreciamos mucho mejor la estructura interna de los lunares y apreciamos con mayor precisión si el lunar cambia ganando atipia, lo que nos llevaría a su extirpación.

Sin embargo, cuando hay pocos lunares y éstos no son atípicos, la aplicación de la regla ABCDE no tiene por qué generar muchos falsos positivos, y si alguna lesión cumple varios criterios ABCDE haremos bien en acudir sin mucha demora al dermatólogo para que lo valore, más aún si puede haber aparecido, crecido o cambiado recientemente. En caso de duda, mejor consultar.


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